EDUCANDOS / Grupo de investigación en Educación
  Renovar la Formación Docente
 
RENOVAR LA FORMACIÓN DOCENTE
Nadie puede desconocer que el Estado Peruano es una organización
burocrática, anacrónica, mediocre y corrupta. Los funcionarios
públicos a todo nivel, no son los mejores cuadros POLÍTICOS Y
GERENCIALES, son herederos de una tradición educativa, organizativa
y administrativa de tercer orden. Pruebas al canto; lo políticos
que hoy ocupan las responsabilidades dirigenciales en nuestro país:
poder ejecutivo, legislativo, judicial, gobiernos regionales y
locales no son los mejores cuadros académicos y profesionales;
adolecen de una buena formación académica, profesional y moral; el
pueblo pobre e ignorante no siempre elige a los mejores, sino a
quienes regalan más en las campañas electorales. El congreso de la
republica está conformada por personas que llegaron a ese nivel,
por el poder de su dinero, que pudo comprar conciencias a través
de millonarias campañas electorales. Si les tomamos una evaluación
en comprensión lectora, razonamiento lógico matemático y realidad
nacional, con toda seguridad que también saldrían desaprobados.
Entonces se justifica que las decisiones políticas de nuestras
autoridades sean también mediocres, sólo un gobernador mediocre
puede administrar tan mediocremente el país: no puede anular la
renta básica, no puede hacer pagar impuestos reales a las
transnacionales que explotan nuestros recursos naturales, no puede
hacer respetar los tratados limítrofes internacionales, no pueden
diseñar y ejecutar políticas eficientes en el sector salud,
educación, justicia, etc.
Por otro lado los ciudadanos del Perú, también somos herederos de un
pasado vergonzante y humillante, los españoles nos dejaron taras
culturales que hasta el día de hoy no podemos superar: ociosidad,
arribismo, chantaje, mediocridad, oportunismo, dogmatismo,
facilismo, etc. males que están en el subconsciente colectivo de
las personas, por eso es que los políticos aprovechan para engañar y
mentir al pueblo mediocrizado, desempleado e ignorante. Y saquean el
erario nacional, mediante campañas psicosociales, obras y leyes de
impacto mediático y efectista, no tienen la capacidad de ordenar a
fondo la administración pública.
La solución debe pasar entonces, por una reforma integral del
sistema educativo, donde los futuros ciudadanos se formen
científica, académica, política y moralmente desde la educación
inicial, con recursos y financiamiento por parte del Estado. Debemos
formar buenos ciudadanos, de mentalidad mundial, imaginativos,
creativos, inventivos, estudiosos, apasionados por el trabajo y el
esfuerzo, amantes de su país y su destino. Para eso necesitamos
maestros bien seleccionados y remunerados, capacitados evaluados,
estudiosos, que sean el espejo moral de la sociedad, el ejemplo y
líder social El maestro peruano debe ser seleccionado desde las IE,
invitar a aquellos jóvenes que muestren altos rendimientos
académicos que tengan una personalidad con liderazgo.
Para ello hay que establecer sistemas atrayentes de remuneración.
Para eso hay que transformar la formación inicial del magisterio
peruano, no es suficiente con estudiar cinco años en una Facultad de
Educación o un ISP. Esta formación no garantiza la idoneidad del
maestro, pues en una Facultad de Educación o ISP se lleva 70% de
cursos de educación y pedagogía y sólo el 30% de cursos de la
especialidad; resulta que el profesor de Matemática sabe mas
contenidos de educación y pedagogía que los contenidos matemáticos
que enseña a sus alumnos. El futuro maestro del Perú, debe formarse
en otra concepción de formación profesional.
Debemos formar científicos y académicos en ciencias puras, en
tecnologías y humanidades (Matemáticos, Químicos, Físicos,
Historiadores, Lingüistas, Literatos, Filósofos, Teólogos, Abogados,
Artistas, etc.) Que luego de haber conseguido su licenciatura
profesional, deberán estudiar en una Facultad de Educación, en un
Programa de Complementación Pedagógica de 4 semestres, que los
capacite en las disciplinas pedagógicas, metodológicas y
aprendéticas. De modo que al cabo de 7 años de formación académico
profesional, cuente con dos títulos profesionles y con la
experiencia académica suficiente para desempeñarse con éxito en la
actividad magisterial.
La educación del país, no puede esperar la santa paciencia, ni
soportar la ignorancia de los que dirigen y administran la crisis
educativa de nuestros niños y jóvenes. Es hora de ejecutar procesos
innovadores de formación magisterial.
Luego de una adecuada selección y formación inicial del docente
peruano, hay que insertarlo en políticas de Desarrollo Profesional,
en donde el maestro sea la persona que se prepare y se cultive en
una transparente Carrera Pública Magisterial (CPM) o Sistema
integral de Evaluación Docente (SIED). Por eso planteo las
siguientes sugerencias para que se tomen en cuenta en el debate de
la Ley de Carrera Pública Magisterial:
1. La evaluación debe objetiva, transparente e integral en los
siguientes aspectos: 1) Evaluación académica y profesional a través
de una prueba nacional, por niveles y especialidades, 2) Evaluación
del desempeño docente en aula y en ejercicio, por lo menos dos veces
al año, realizada por equipos de profesores, especialistas, padres
de familia. Las UGELs han demostrado que no tienen capacidad para
realizar dicho proceso, menos los directores y subdirectores pues
también han demostrado altos índices de inmoralidad corrupción), 3)
Evaluación de los aprendizajes logrados por los estudiantes a través
de pruebas estandarizadas con indicadores contextualizados por
regiones de pobreza; así como una valoración de la los padres de
familia; 4) Valoración de los estudios formales de Diplomados,
Segundas Especializaciones, Maestrías y Doctorados, realizados en
Universidades y Centros de Formación Profesional debidamente
acreditados. Los cursillos y seminarios de todo tipo que realizan
las DRE, UGEL, ONG, SUTEP han demostrado que se prestan a
falsificaciones y corrupción por parte de los propios maestros.

2. El ingreso a la docencia debe hacerse a través de una
evaluación nacional de capacidades académicas y profesionales; por
niveles y especialidades, de modo que solamente los que obtengan
nota aprobatoria podrían postular a una plaza docente institucional,
donde se someten a una evaluación de CONEI. No es necesario el
periodo de inserción. Pues los profesores en ejercicio tampoco
tienen las capacidades para acompañar y monitorear a los profesores
en prueba. Los profesores en prueba, harían el mismo papel que hacen
hoy los practicantes, y los profesores contratados, sustituyen a
los docentes titulares y los liberan de sus actividades y
responsabilidades y además en este caso habría doble planilla tanto
para el titular como para el profesor en prueba y si sale
desaprobado, el Estado habría a gastado en vano. Amén que se pueda
prestar a corrupciones de carácter económico, sexual y abuso de
autoridad.

3. Cualquier profesional puede ejercer la docencia donde sea
necesario, pero debe acreditar un título de formación pedagógica:
Complementación Pedagógica, Maestrías y Doctorados en Educación con
menciones en las áreas académicas de la educación Básica. Nadie se
opone a que tengan desempeños docentes, éstos deberán hacerlo sólo y
únicamente, cuándo haya necesidad de ello; pues entonces ¿para qué
existen Facultades de Educación y ISP, donde se forman
profesionalmente los maestros?; además en la actualidad existe una
sobre oferta de 170,000 maestros con título y sin plaza. Si se
pretende que otros profesionales se desempeñen como profesores,
deberíamos cerrar las Facultades de Educación y los ISP.
4. Garantizar el presupuesto para ejecutar la nueva Ley de CPM,
que permita la movilidad de un nivel a otro. Y que la comisión de
evaluación sea plural y confiable: Consejo Nacional de la Educación,
Universidades con Facultad de Educación privadas y públicas,
Oficina Nacional de Procesos Electorales, Asamblea Nacional de
Rectores, APAFAS Y SUTEP. La corrupción es grande y hay lograr
procesos constructivos y transparentes.
5. Diferenciación en términos económicos y académico
profesionales de un nivel a otro, que la CPM no sea tan uniforme y
plana como lo es actualmente, la ley del profesorado actualmente
vigente no garantiza mayor diferenciación; ya que se privilegia el
curriculismo (sólo se acredita currículo: papales son papeles) y la
gerontocracia (valoración excesiva de los años de servicio). Las
cantidades de profesores que permanezcan en los diferentes niveles
podrían estar en la siguiente pirámide de Desarrollo Profesional: I
Nivel 50% , II Nivel 40% , III Nivel 30% , IV Nivel 20% y V Nivel0
%. Los montos de la Propuesta están bien, no hay mayor discusión ni
oposición al respecto
6. Los profesores que no aprueben la primera evaluación
deberían ser separados de las aulas o el dictado de clases,
asignarles un sueldo mínimo y darles el plazo de 1 año para que
vuelvan a ser evaluados, previamente el Estado los capacitar,
mediante un programa escolarizado, supervisado y permanentemente
evaluado por la autoridad del Ministerio de Educación. Una
estabilidad laboral permanente se convierte también, en un mecanismo
de mediocrización profesional.

ALBERTO ALMIRON EHUI
Magíster en Educación
Prof. CN "Independencia Americana" AREQUIPA
 
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